Histórico recinto de Cuernavaca, Morelos

Por Janet Bello Rosales
El Estado de Morelos  se caracteriza por ser un atractivo increíble gracias al ecoturismo, turismo religioso, tradiciones e imponentes construcciones. En este último rubro, el Estado se destaca por las antiguas haciendas esparcidas a lo largo de todo el territorio.
Tal es el caso de la Exhacienda Buenavista, ubicada al norte de la ciudad de Cuernavaca, específicamente sobre la avenida Emiliano Zapata, en la colonia Buenavista; donde actualmente se ubican las instalaciones de la 24/a. Zona Militar.
Según cuenta la historia; en la época precortesiana, los terrenos que ocupa la exhacienda,  pertenecían a Yaotzin Atzayacatzin, cacique de Cuernavaca, y dueño casi de la totalidad del Estado de Morelos.
En 1521, cuando Hernán Cortes inició la conquista de esta región y ante la caída del casique Yaotzin Atzayacatzin, las grandes extensiones de terreno pasaron al poder de los españoles.
Fundada en la primera mitad del siglo XIX, la Exhacienda Buenavista quedó ubicada en la región que Cortes dedicó a la industria azucarera, aprovechando el clima subtropical que permite la siembra de caña de azúcar y la cercanía a la ciudad de México como principal centro de comercialización.
A partir de 1796, año en que se levanta la prohibición de destilar aguardiente en la Nueva España, las haciendas azucareras quedan en condiciones para destilar la bebida. Tal es el caso de la exhacienda de Buenavista que la familia Diez de Sollano compra a Julián de la Bordolla, para dedicarla a la producción de alcohol, por lo que a la exhacienda de Buenavista también se le conoce como fábrica de alcohol. 
Tras la caída del precio del aguardiente en 1903, Ramón Diez de Sollano instaló en Buenavista una máquina genovesa para producir papel. Posteriormente la misma familia utiliza las instalaciones para actividades de beneficencia, hasta el año de 1913, cuando abandonan la propiedad al exiliarse del país, debido al periodo revolucionario.
Para el año de 1919, la hacienda se encontraba en total abandono, cuyo deterioro puede suponerse que no solo fuera el resultado de la falta de mantenimiento, sino de su empleo por parte de las fuerzas revolucionarias. Cuando la Revolución Mexicana termina, la hacienda queda en completo abandono.
El  1/o de julio de 1922, el gobierno del General Álvaro Obregón, creó las jefaturas de operaciones militares, con el fin de unificar los mandos y para el mejor control de las operaciones militares en el país, correspondiéndole al Estado de Morelos la 13/a. Jefatura de Operaciones Militares, con cuartel general en Cuernavaca.
El 12 de junio de 1929, se cambió el orden numérico de las Jefaturas de Operaciones Militares, designando la 18/a. al estado de Morelos, con cuartel general en Cuernavaca.
El 28 de abril de 1933, las Jefaturas de Operaciones Militares, cambiaron de denominación a Zonas Militares y sus jefes a comandantes, conservando su numeración.

You may also like